
No hace mucho que entre a este sitio y debo reconocer que no ha decepcionado mis propósitos. Eso debido a que sirve satisface mis necesidades de ego, parciales, enfermizas y viscerales en busca de reconocimiento.
Obviamente la razón me indica que ese no es su propósito real, el cual debería ser intercambiar opiniones y buscar soluciones en común. Y principalmente ofrecer y ejecutar dichas soluciones.
Lamentablemente leyendo diversos artículos me he encontrado conmigo mismo más veces de lo deseado.
Muchos buenos aportes son desechados, destrozados y violentados solo por un afán destructivo totalmente parcial a la ideología política que profesan. No dedicamos tiempo a la idea del argumento totalmente enceguecidos por el hecho de que no nació del seno de nuestra familia.
Nos adjudicamos juicios apasionados de máxima soberbia al pensarnos dueños de la única y absoluta verdad del hecho.
A mi no me importa que me agredan, insulten, desprecien, injurien, ofendan o rebajen, total también soy un experto en ello.
Lo que si me molesta de sobre manera es la estrechez de pensamiento de muchos.
En un mundo de un amplio abanico de colores muchos solo distinguen el blanco y el negro, y dan por sentado que no existen otros colores para uno.
Estoy cansado y chato de que ante la imposibilidad de apoyar, atacar o destruir la idea o argumento expuestos, su única arma sea la descalificación al hacerse participe de la ofensa gratuita de palabras nunca dichas, ni utilizadas por uno. Solo guiados por su igualmente equivocada percepción política que ellos piensan que uno adhiere.
Es necesario urgentemente que si realmente queremos cambiar el país deberíamos partir por un trabajo interno con nosotros (me incluyo). Es importante que nos hagamos mas solidarios, respetuosos, comprensivos, reflexivos y bondadosos entre quienes no comulguemos íntegramente.
Me explico, el ser humanos desde su inicio tiene exactamente las mismas separaciones y divisiones ideológicas aunque su nombre pueda variar de un siglo a otro. Nada nuevo hay bajo el sol hoy en día. Las discusiones de injusticia social siempre han sido fundamento de nuestra historia. ¿Y que indica eso? Que el ser humano tampoco a cambiado en nada a través del tiempo. Seguimos siendo visceralmente egoístas, instintivos, egocéntricos, parciales y con necesidades primarias de reconocimiento y admiración.
¿Qué hace que marchemos unidos?
La necesidad de no sentirnos solo y la seguridad que provee el grupo. No nos une el hacer algo por el otro gratuitamente, siempre esperamos una retribución por ello inconcientemente (hasta en el amor es así).
Mi conclusión entones es: que esencialmente nada ha cambiado porque nosotros no hemos logrado cambiar nuestro instinto o percepción de ser. Hemos tratado, pero no logrado.
Quiero intenta explicar una idea para todas las personas que de una u otra manera se sienten tan orgullosos de sus pensamientos extremos.
En este mundo actual nuestros espacios se reducen cada vez más y obligándonos a interrelacionarnos y a interactuar más.
Pero hay muchos acciones y determinaciones en que nuestro comportamiento es uno solo y no hay lugar a dudad de el, debido a que el comportamiento general y el común son iguales. ¿Donde se produce esto?
Donde no hay opciones, ya que no habiendo opciones no hay discrepancia.
Imaginemos un sendero con lava a un lado y un precipicio al otro. Si un grupo grande debe caminarlo, sin lugar a dudas ni discusiones, se sabrá que el sendero es el único camino. Nadie optara por caminar por la lava ni tirarse al precipicio.
Ahora bien, ambos extremos deberán caminar preocupándose no caer al precipicio y los otros de no caer a la lava. Ambos extremos tendrán percepciones distintas del peligro, unos miedos al fuego y otros al vació. Unos tendrán más fríos y otros más calor.
¿Pero quien tiene la percepción correcta? ¿Quién tiene la razón en su disconformidad de su opción? Sin lugar a dudas que ambos. Los de la lava querrán sentir la brisa helada y los del precipicio querrán sentir un poco de calor.
¿Pero el de la lava es un experto en la percepción de caer al vació? Y el del precipicio ¿es un experto en la percepción del calor?
Obviamente que cada uno conoce mejor su percepción mas que la del otro.
Entonces ¿con que derecho se descalifica y ofende la percepción del otro?
¿No seria más inteligente intercambiar percepciones para una mayor comprensión de la otra realidad? El resto de la moraleja se las dejo a ustedes.
Pero: ¿Quiénes son los más afortunados? O dicho de otra manera, ¿Por donde caminaría una persona medianamente inteligente teniendo la opción? Y su respuesta es: ¿?
Una persona con sentido común caminaría por el medio. En el medio tiene más seguridad, goza de ambos beneficios y a la vez los sufre en menor cantidad sus daños también.
En resumen:
A menos de que un idea sea realmente aberrante, y que las hay, las hay. Entonces un mínimo de sabiduría nos indica que ambos lados tienen cosas buenas y cosas malas.
Es mas muchas ideas contrapuestas son producto de la otra, y si así fuera, ambas se sostienen una a otra. Por si solas no existirían.
Pienso yo que solo la solaridad, el respeto, la tolerancia y la renuncia sana al yo podría traerle beneficios a la humanidad.
Claro que esa tarea yo se la dejo a otros. Yo prefiero la fácil, al igual que algunos de ustedes
SALUDOS
Obviamente la razón me indica que ese no es su propósito real, el cual debería ser intercambiar opiniones y buscar soluciones en común. Y principalmente ofrecer y ejecutar dichas soluciones.
Lamentablemente leyendo diversos artículos me he encontrado conmigo mismo más veces de lo deseado.
Muchos buenos aportes son desechados, destrozados y violentados solo por un afán destructivo totalmente parcial a la ideología política que profesan. No dedicamos tiempo a la idea del argumento totalmente enceguecidos por el hecho de que no nació del seno de nuestra familia.
Nos adjudicamos juicios apasionados de máxima soberbia al pensarnos dueños de la única y absoluta verdad del hecho.
A mi no me importa que me agredan, insulten, desprecien, injurien, ofendan o rebajen, total también soy un experto en ello.
Lo que si me molesta de sobre manera es la estrechez de pensamiento de muchos.
En un mundo de un amplio abanico de colores muchos solo distinguen el blanco y el negro, y dan por sentado que no existen otros colores para uno.
Estoy cansado y chato de que ante la imposibilidad de apoyar, atacar o destruir la idea o argumento expuestos, su única arma sea la descalificación al hacerse participe de la ofensa gratuita de palabras nunca dichas, ni utilizadas por uno. Solo guiados por su igualmente equivocada percepción política que ellos piensan que uno adhiere.
Es necesario urgentemente que si realmente queremos cambiar el país deberíamos partir por un trabajo interno con nosotros (me incluyo). Es importante que nos hagamos mas solidarios, respetuosos, comprensivos, reflexivos y bondadosos entre quienes no comulguemos íntegramente.
Me explico, el ser humanos desde su inicio tiene exactamente las mismas separaciones y divisiones ideológicas aunque su nombre pueda variar de un siglo a otro. Nada nuevo hay bajo el sol hoy en día. Las discusiones de injusticia social siempre han sido fundamento de nuestra historia. ¿Y que indica eso? Que el ser humano tampoco a cambiado en nada a través del tiempo. Seguimos siendo visceralmente egoístas, instintivos, egocéntricos, parciales y con necesidades primarias de reconocimiento y admiración.
¿Qué hace que marchemos unidos?
La necesidad de no sentirnos solo y la seguridad que provee el grupo. No nos une el hacer algo por el otro gratuitamente, siempre esperamos una retribución por ello inconcientemente (hasta en el amor es así).
Mi conclusión entones es: que esencialmente nada ha cambiado porque nosotros no hemos logrado cambiar nuestro instinto o percepción de ser. Hemos tratado, pero no logrado.
Quiero intenta explicar una idea para todas las personas que de una u otra manera se sienten tan orgullosos de sus pensamientos extremos.
En este mundo actual nuestros espacios se reducen cada vez más y obligándonos a interrelacionarnos y a interactuar más.
Pero hay muchos acciones y determinaciones en que nuestro comportamiento es uno solo y no hay lugar a dudad de el, debido a que el comportamiento general y el común son iguales. ¿Donde se produce esto?
Donde no hay opciones, ya que no habiendo opciones no hay discrepancia.
Imaginemos un sendero con lava a un lado y un precipicio al otro. Si un grupo grande debe caminarlo, sin lugar a dudas ni discusiones, se sabrá que el sendero es el único camino. Nadie optara por caminar por la lava ni tirarse al precipicio.
Ahora bien, ambos extremos deberán caminar preocupándose no caer al precipicio y los otros de no caer a la lava. Ambos extremos tendrán percepciones distintas del peligro, unos miedos al fuego y otros al vació. Unos tendrán más fríos y otros más calor.
¿Pero quien tiene la percepción correcta? ¿Quién tiene la razón en su disconformidad de su opción? Sin lugar a dudas que ambos. Los de la lava querrán sentir la brisa helada y los del precipicio querrán sentir un poco de calor.
¿Pero el de la lava es un experto en la percepción de caer al vació? Y el del precipicio ¿es un experto en la percepción del calor?
Obviamente que cada uno conoce mejor su percepción mas que la del otro.
Entonces ¿con que derecho se descalifica y ofende la percepción del otro?
¿No seria más inteligente intercambiar percepciones para una mayor comprensión de la otra realidad? El resto de la moraleja se las dejo a ustedes.
Pero: ¿Quiénes son los más afortunados? O dicho de otra manera, ¿Por donde caminaría una persona medianamente inteligente teniendo la opción? Y su respuesta es: ¿?
Una persona con sentido común caminaría por el medio. En el medio tiene más seguridad, goza de ambos beneficios y a la vez los sufre en menor cantidad sus daños también.
En resumen:
A menos de que un idea sea realmente aberrante, y que las hay, las hay. Entonces un mínimo de sabiduría nos indica que ambos lados tienen cosas buenas y cosas malas.
Es mas muchas ideas contrapuestas son producto de la otra, y si así fuera, ambas se sostienen una a otra. Por si solas no existirían.
Pienso yo que solo la solaridad, el respeto, la tolerancia y la renuncia sana al yo podría traerle beneficios a la humanidad.
Claro que esa tarea yo se la dejo a otros. Yo prefiero la fácil, al igual que algunos de ustedes
SALUDOS



