martes, abril 24, 2007

¿Tiene algún sentido la ley de tabacos?


Si tomamos la definición de ley como: “Un precepto establecida por la autoridad competente, en que se manda o prohíbe algo en consonancia con la justicia, y para el bien de los gobernados”, entonces la ley de tabacos no cumple con el requisito clave de velar por el bien común.
Anteriormente la ley no permitía la venta de cigarros a menores de edad, lo que es correcto. Ahora agrega que los menores de 18 años no pueden entrar a locales de fumadores.
¿Pero existen en Chile los locales para fumadores?
No creo, porque deberían cumplir obligatoriamente con las siguientes características y obligaciones para ser considerados locales de fumadores:
Principalmente su razón social o actividad económica debe estar centrada en atender un producto principal relacionado al tabaco, como podría ser, la degustación y servicios para fumadores o salas especiales para fumar.
Y si así fuera, ¿necesitaríamos crear esta ley?
No, porque evidentemente sabríamos que los no fumadores no seriamos admitidos en dichos lugares. Al no requerir ningún tipo de bienes o servicios no hay relación comercial por lo que sin lugar a dudas prontamente seriamos invitados a salir del local.

Pero hoy la ley comete una falla aberrante y grotesca.
Yendo contra su propio espíritu e idea del bien común les hace una grandiosa regalía a las tabaqueras. Le otorga automáticamente a los locales una franquicia o características que no son parte de su conformación social. Dependiendo de su superficie los locales podran optar por ser recintos para fumadores o no, los grandes pueden tener ambos ambientes separados.
Y asi logra lo increíble al otorgarle características de fumadores a actividades que no tienen ninguna relación con el hecho de fumar.
Por ejemplo: ¿Es la actividad y giro comercial de un restaurante o cafetería la de proveer de cigarros y tener salas habilitadas para su consumo?
Obviamente que no. Su actividad esta exclusivamente relacionada al otorgar servicios y bienes de consumo relacionados a la comida y líquidos. El fumar o no, es una opción individual que no esta configurada para ser materia de derecho a ser atendido en un local.
Osea, por más sutil que sea la norma, esta: discrimina.
Podrán decir que la discriminación es justa al ser reciproca entre el fumador y no fumador. Pero no, aquí hay un punto principal que le da la razón y el derecho (que por ser ley esta por sobre la razón) al no fumador. Y es la que la propia ley establece: “El tabaco es dañino". Y es obligacion del estado velar por el bien común”.
Solo una conducta impropia puede ser motivo a la expulsión de un establecimiento.
Bajo el espíritu de esta ley se podría justificar la ebriedad y tener bares o discos para ebrios y no ebrios.

La advertencia obligatoria en una cajetilla de cigarros, dice: "Cuidado estos cigarros te están matando. Ministerio de salud de Chile" y sigue: “El humo de cada cigarrillo que tu fumas contiene, entre otros productos tóxicos: Alquitrán, producto que te provoca cáncer. Nicotina, producto que te hace adicto. Monóxido de carbono, gas toxico igual al que emana de los tubos de escape. Arsénico, químico utilizado como veneno para ratas" Y termina: "Don Miguel, Chileno, fumo 20 años. Perdió su laringe por cáncer".
Tal advertencia avala sin lugar a duda que el gobierno esta afirmando fehacientemente que el tabaco es nocivo para la salud y que no hay la duda alguna al respecto.
Tan tajante es la afirmación, que si una persona que ha fumado toda la vida muere por causa naturales ajena al tabaco, esta podría querellarse contra el estado por publicidad engañosa.

1.- Veamos lo que ocurre con los menores de 18 años en la actualidad, ósea nuestros hijos.
Aclaremos primero que en regiones y otros pueblos chilenos la mayoría de los locales no tiene la superficie exigida por ley para optar por ambientes separados, teniendo que optar obligatoriamente por uno de los dos ambientes. En muchos casos, para no decir mayoritariamente, se opto por la de fumadores por motivos económicos entendibles.

Antes podíamos compartir con nuestros hijos en horarios normales de día los restaurantes y cafés en que apeteciéramos entrar. Ahora no es así. Nuestra preferencia con un determinado local esta sujeto a la opción que este determino. Ósea el abanico de oportunidades para la juventud disminuyo considerablemente, no así para el fumador que tiene todas abiertas.
Quien me diga que no es para tanto, que no hay tantos fumadores, mi pregunta es una sola: ¿Se hizo una ley para minorías?
Resumiendo, ahora muchos locales quedan vedados a la familia menor de edad. Que s
in cometer ningún delito, ni contraviniendo ninguna ley y más encima no siendo fumador, el no fumador queda excluido para favorecer el esparcimiento a quienes no pueden dejar el vicio.
Peor aun, no pudo entrar con mi hija, que si fuma, por ser menor de edad (Es mi triste realidad).
Al menor no se le puede vender cigarros (correcto) y se le prohíbe el ingreso a lugares en que se fuma. Pero esta misma ley no prohíbe que un menor de edad fume, de hacho puede hacerlo si quiere en la calle o en la casa.
¿Usara quizás otros pulmones en la calle o casa? Vaya uno a saber.
En resumen se premia al fumador por encima del bienestar familiar de nuestra juventud.
Donde están todos los discursos de buena voluntad que claman en darle a nuestros hijos las herramientas necesarias para una vida sana, digna y de valores familiares, si cerramos puertas importantes de integración.
Hoy la juventud puede decidir libremente la suerte de un futuro feto, pero no puede escoger libremente a que local entrar, pues quienes apuestan a la muerte a largo plazo son quienes deciden.

¿Que importa un caso en particular entre tantos?
Importa y mucho. Porque esa minoría tiene el derecho, la razón, y el sentido común de su parte. Y por ello debe ser respetada y no separada.
Y una ley para ser justa, debe otorgar o restringir a todos, pero no favorecer a algunos en desmedro de otros. Menos si estos son quienes son responsables de esta insalubridad.

2.- Que ocurre con los mayores de 18 años, nuestra juventud.
Partiendo del hecho que los lugares de esparcimiento, diversión, carrete y distracción son los que mas atraen a nuestra juventud y suponiendo que la ley, aunque sea mala, lograra proteger a un joven de 13 años hasta sus 18 años:
¿Qué pasa ahora si a los 18 años abruptamente lo deja a la deriva y potencialmente en un mercado de fumadores?
¿Qué pasara si entran compartir en un mundo mayoritariamente fumador?
¿Qué pasara si esta ley no se preocupo de desmotivar a los fumadores?
¿De que les servirá la virtud de no fumador si van a estar rodeado de fumadores en sus salidas? A lo menos, con suerte, seran fumadores pasivos si van a respirar igual ese ambiente contaminado. Corriendo identico riesgo a contraer cancer.
Y la razon es simple, los no fumadores son mas benevolos a salir a recintos de fumadores, que los fumadores ir a un recinto de no fumadores.
¿No es obligación de una buena ley proteger a quien no fuma?
Esta ley es solo un mal parche de tiempo. Aun no logro descifrar sus beneficios reales, pero me queda absolutamente claro que su intención no es acabar con los fumadores.

3.- Fumadores en general

¿Procura la ley evitar que los mayores no fumen? Para nada.
Por ejemplo:
¿Se preocupa en entregar beneficios para que los fumadores compulsivos puedan rehabilitarse en centros especializados o terapias?
¿Beneficios médicos o gratuidad de atención a los fumadores pasivos?
Sabemos que no todos disponemos de ingresos de sobra o una buena Isapre para cubrir los gastos que generaran nuestros futuros problemas cancerigenos y pulmonares. Muchos irremediablemente quedaremos en la miseria ante este hecho.

Para tener en cuenta, la eutanasia y el suicido son prohibidos y castigados. Pero la ley no dice nada del suicido en cuotas mensuales, solo cierra los los ojos. Y se delata sola al reconocer que el problema existe, reconociendo publicamente en la advertencia del tabaco que este es mortal.
Entonces: ¿Porque no lo evita? ¿Por que no lo prohibe?
¿Que intereses estan en juego (obviamente economicos) que el estado no se moja el potito, y prefiere dejarlo al libre albedrío de los fumadores?

Personales
Uno de mis hijos, que gracias a dios no fuma y espero no lo haga, le explico que preferiría que gaste su dinero en estupideces o lo pierda, antes de usarlo en comprar un producto que le dañe, perjudique y lo lleve a la muerte.
Porque con solamente dos dedos de frente hay que ser muy........ Inconsecuente es la palabra, para atentar contra uno mismo.
De ahí, mi hijo, cree firmemente que nuestros legisladores son inteligentes, ya que da por sentado que ninguno de ellos fuma. Allá el con su inocencia, ya crecerá.
Nos preocupamos desde la primera isla del sur de Chile hasta Arica por el transantiago, que con el tiempo funcionara sin problemas y no es causal directa de ninguna muerte.
En cambio el tabaco seguirá matando día a día a miles de personas y nosotros seguiremos con la conciencia tranquila, total la ley ya esta. Y si nos vienen remordimientos, quizás más de alguien se relajara con un buen cigarro.
Quizás, seria menos mala la ley, si hubiese considerado un horario como lo hicieron con la ley de alcoholes. Por ejemplo: Prohibición de fumar en cualquier local de la índole que sea de 9am a 9pm por decir algo. Pudiendo así proteger a los menores de edad y a la vez permitirnos compartir con ellos una mesa donde sea nuestra voluntad. Después, en horario de gente mayor, que sea opcional.

Yo laboro en un local con el logo de fumadores y mis hijos tienen por lo tanto prohibición legal de ingresar a el. No pueden pasar ni a conversar conmigo, ni a verme, menos a acompañarme.
¿Detalles?
Puede que si. Pero saben cuantos padres separados hay en Chile, que no viven junto a sus hijos, pero cuyos hijos lo acompañan o esperan en su lugar de trabajo. Ahora deben esperar a la intemperie por sus padres. En el sur llueve y las temperatura son bajísimas en invierno. Imagine a su hijo esperándolo afuera. En pocas palabras no al cáncer, si a la bronco pulmonía de nuestros hijos.

La parte divertida es que sanidad exige extractores y adecuada aireación de los locales de fumadores. ¿Para que?
Se supone que la contaminación, los residuos y partículas son emanados por los propios fumadores. Ellos envician el aire y ¿debemos protegerlos de ese aire?
Es como preocuparnos de que un enfermo no respire el aire viciado de un virus y la vez le inyectáramos este virus directamente a la vena.

Para terminar:
¿Cree alguien sinceramente que las tabaqueras están preocupadas por esta ley?
¿Los han escuchado quejarse?
Recorran la web y lean los testimonios de miles de jóvenes, que en este momento de su juventud, ya dicen tener problemas de salud debido al cigarro.
Uno de estos días el testimonio de su hijo podría estar ahí. ¿Y Ud. como padre donde estuvo?

Por lo tanto y con esto termino:
¿No seria prudente una ley donde nuestros legisladores se hagan solidariamente responsables por las leyes que emiten?

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